Proverbios 3:11-12 nos enseña que la corrección de Dios proviene del amor, no del rechazo. Nos recuerda que debemos valorar nuestras pruebas, incluso cuando nos resulten difíciles, porque pueden moldearnos y fortalecernos.

Valora Tus Pruebas

Proverbios 3:11-12 dice: «No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección; porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere». No te desanimes cuando pases por situaciones difíciles. A menudo, Dios usa cosas insensatas para acercarnos más a Él. Lo que podríamos considerar una mala experiencia puede ser el punto de inflexión que necesitamos para nuestro progreso. Pregúntale a José y te dirá que el rechazo que sufrió fue el punto de inflexión que necesitaba para su futuro; lo que sus hermanos pensaron para mal, Dios lo transformó en bien.

Tu lugar de destino requiere que tengas un corazón fuerte. Ten en cuenta que Dios siempre llega a tiempo; nunca llega demasiado tarde ni demasiado pronto. Él está edificando un carácter y enfoque correctos en ti para madurarte y prepararte para mantener tu bendición cuando llegue. Cuando conoces el propósito de tu situación, cualquier cosa que suceda a mitad de camino no dictará tu dirección, ya que está hecha para fortalecerte. Como creyente, tu situación exige acción de gracias; alabar a Dios debe ser tu actitud ante las pruebas porque cuando éstas llegan, tu promoción está cerca. Te exhortamos hoy a que te levantes y repares tu relación con Jesucristo.

ORACIÓN: «Padre, acércame a ti para que pueda saber lo que dices sobre mi situación, ¡en el nombre de Jesús!. Amén».