La muerte fue vencida en la cruz

1 Corintios 15:54 dice,«Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria».

¿Cuál es el problema al que te enfrentas hoy y que no puedes superar? Tu enfermedad será superada por la buena salud. Tu pobreza será superada por la bendición. Tu prueba será superada por los testimonios. ¿Por qué tenemos esta seguridad? ¡Porque Jesús vive y nunca se despide!

No importa lo que estuviera sucediendo en la vida de Jesús, Él mantuvo Su enfoque. Su motivo y sus objetivos estaban firmes. Él quería lo que Dios quería y lo quería por la razón que Dios lo quería. Sabía quién era y hacia dónde iba. Por eso, cuando fue azotado, torturado y humillado antes de ser brutalmente asesinado, nunca perdió de vista Su enfoque. Sabía que Su muerte lograría la salvación de la humanidad. La hora de la muerte de Cristo fue el comienzo de Su glorificación y de nuestra redención. La Biblia dice que Él tomó una decisión que creó un futuro increíble. Estaba dispuesto a pasar por un tiempo de dolor para crear una Eternidad de ganancia. Esta es la decisión de un campeón. El Espíritu Santo siempre nos lleva a un punto de decisión, pero Él no decidirá por nosotros. Ningún demonio puede trastocar el plan de Dios para tu vida.

Muchos parecen querer saber qué hay que hacer para ser salvos, pero no están listo para hacerlo. A veces debemos hacer cosas que detestamos para poder crear algo que amamos. Nuestro Salvador tenía todas las razones para desesperarse, pues era inocente de lo que se le acusaba. En lugar de desesperarse o quejarse, decidió averiguar qué decía Dios acerca de Su situación. Descubrió que la Cruz era necesaria para Su corona. Esto le dio la fortaleza y el valor necesario para soportar el dolor y la vergüenza.

Jesús tenía confianza en Su propia resurrección y eso le permitió soportar Su crucifixión. Jesús sabía que lo que le iba a suceder no era por casualidad, sino que estaba ordenado por el Cielo. Nada puede venir contra nosotros sin el conocimiento y la aprobación de Dios. Si Dios te lleva a ello, Él te guiará a través de ello. No lo consideres extraño ni dudes de tu Guardián. Cuando sabes adónde vas, lo que te suceda en el camino no puede cambiar tu enfoque.

Jesús sabía que la vergüenza o la humillación eran sólo momentáneas, por eso pudo soportar Su crucifixión. ¿Sientes que la vida te ha tratado injustamente? Si es así, mira con fe a Jesús. Él fue clavado injustamente en una Cruz para que tus pecados fueran perdonados y pudieras tener una vida plena. Al decidir vivir por la fe en Él, Él te liberará de esos sentimientos de inutilidad. No pierdas el enfoque; la hora de tus pruebas marca el amanecer de tu testimonio. ¡Jesús ha resucitado!

¡Emmanuel!

Oración: «Señor Jesús, creo que moriste en la Cruz por mi pecado. Ayúdame a mantener mi posición en Ti, en el nombre de Jesucristo. Amén».