Una visión futuro

En el pasado, Dios pasó por alto cuando las personas creían que Él estaba afuera y no dentro. Hoy, Dios ya no ignora ese error, porque el verdadero Objeto de adoración ha venido. Por medio de Su resurrección, Jesucristo ha demostrado que es digno de ser el Objeto de nuestra fe. Él vino a restablecer nuestra creencia. Debido a que la mujer samaritana era ignorante en ciertas cosas, Jesús la encontró en el pozo de Jacob para cumplir un propósito en su vida. Él la llevó al estilo de vida de Dios. Hoy, Jesús está buscando a alguien a quien transformar. El Evangelio de la gracia de Dios desafía y cambia todo. Jesús vino por los injustos; no vino por los entendidos, sino por los ignorantes. En Hechos 8:26–35 podemos ver que el etíope carecía de entendimiento espiritual acerca de Jesucristo, pero tenía un deseo genuino de conocer más acerca de Dios.

Dios no abrirá la puerta de la sabiduría a quien mantiene su Biblia cerrada, porque la comprensión espiritual de Cristo Jesús sólo puede venir al leer la Biblia con devoción. Toma nota de esto: el descubrimiento es para los que tienen visión de futuro, así que sé una persona con visión de futuro. Sabemos lo que representa la Biblia: las Escrituras son la Palabra de Dios, llenas de las promesas de Dios. Si alguien confía en las promesas de Dios o se apoya en ellas, Dios las cumplirá en la vida de esa persona. Hoy tengo buenas noticias para ti: así como el etíope, alguien te está observando. En medio de tus dificultades y pruebas, alguien está planeando la salida para ti. Ese alguien es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo abre nuestros ojos a lo que nos ha sido prometido en Cristo Jesús. Hay salvación en la Palabra de Dios y el Espíritu Santo nos guía hacia la comprensión de esa salvación. En Juan 8:31-32, la Biblia dice, «Si vosotros permaneciereis en mi palabra, conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».

El Espíritu Santo siempre termina lo que comienza. Él transforma completamente nuestras vidas al regenerar y renovar la vida. Si Jesús te cambia, ese cambio será permanente. Nuestra voluntad debe ser obediente a la voluntad de Dios antes de que el poder transformador de Dios pueda obrar en nuestros corazones para una reforma completa del corazón y de la vida. El Espíritu Santo, quien reconcilia todas las cosas en Cristo Jesús, localizó al etíope y lo lanzó hacia su futuro Divino. El espíritu de éxito continuará localizándote, en el nombre de Jesucristo. ¿Eres una persona con visión de futuro? Si lo eres, deja todo lo que estés atravesando en las manos de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador personal, quien no te dejará hoy sin una solución.

Oración: «Oh Espíritu Santo, tú eres el que reconcilia todas las cosas. Ven y libérame hacia mi futuro Divino, en el nombre de Jesucristo. Amén».