CONFESIÓN DE FE - The Synagogue, Church Of All Nations - SCOAN - Prophet T.B. Joshua (General Overseer)

CONFESIÓN DE FE

Cuando el Profeta T.B Joshua se unió a los congregantes en el auditorio de La SCOAN para dar su mensaje el domingo 13 de abril del 2008, fue un expectante pueblo de Dios el que lo recibió. Ese día, el siervo de Dios continuó su misión de toda la vida de compartir el mensaje de fe y salvación con el mundo, en un mensaje titulado «CONFESIÓN DE FE».

El Profeta T.B Joshua comenzó leyendo Gálatas 3:14, señalando cómo nuestra confesión como creyentes nos permite poseer las promesas de Dios. Luego comentó: «después de leer el Libro de Gálatas, llegué a comprender que el título que Dios nos da es ‘creyente’». Continuando con una nota personal, el hombre de Dios dijo a la iglesia: «si el título de Dios para mí es ‘creyente’, significa que es natural para mí funcionar en la fe, es decir, es normal que funcione en la fe porque esa es la naturaleza de mi vida». Compartiendo su entendimiento de la fe, declaró: «la fe no es un producto de las facultades de razonamiento sino del espíritu recreado». En su explicación, mencionó que la naturaleza de la fe que nos ocupa es «en las obras acabadas de nuestro Señor Jesucristo».

Después de citar Romanos 12, el hombre de Dios animó a los fieles a considerar la fe como una posesión personal, afirmando lo siguiente «sólo la fe agrada a Dios. Si tienes tu propia fe como tienes tus propios zapatos, y eso es lo único que le agrada a Él, esto significa que tienes constante acceso a Él». Una vez hecho esto, el siervo de Dios exhortó a la iglesia a ejercitar constantemente la medida de fe que Dios les ha dado y a evitar enfocarse en las cosas que se ven, ya que un verdadero creyente camina por fe, no por vista.

A continuación, el hombre de Dios destacó el problema de enfocarse sólo en nuestra situación presente sin considerar lo que Dios tiene que decir al respecto. Dijo que las cosas que consideramos negativas son a menudo las mismas que Dios utiliza para obrar en nuestras vidas. En sus palabras: «a veces Dios usa esas cosas para preservarnos, para mantenernos para un nuevo nivel en la vida, para fortalecer nuestro deseo por Él, para prepararnos para los desafíos que se avecinan, para reformarnos, para mantenernos para un nuevo nivel».

Ante esta realidad, el Profeta T.B Joshua enseñó a los congregantes a ser conscientes de las consecuencias de vivir según el conocimiento de los sentidos. «Mientras tomemos decisiones con nuestros ojos y oídos en lo natural», dijo a los congregantes, «satanás tiene poder sobre nosotros». Luego reafirmó que la fe «no es un producto de las facultades de razonamiento, sino del espíritu recreado». Además, cargó a la iglesia de esta manera: «así que deberían ser capaces de decir con valentía: ‘Tengo mi propia fe. Soy un hombre de fe. Soy un miembro de la familia de la fe’».

Cuando estaba a punto de concluir el mensaje, el Profeta T.B Joshua destacó cómo tiende a manifestarse la falta de fe. Dijo: «somos enormes en la mente, menos en el espíritu; gordos en la mente, delgados en el espíritu; ricos en la mente, pobres en el espíritu». Su declaración final a los congregantes vino entonces en forma de una suave advertencia: «tu confesión es tu actitud actual hacia el Padre».

Una petición a Dios durante la Oración Masiva

Durante la sesión de Oración Masiva, el Profeta T.B. Joshua dirigió a los congregantes a orar por poder sobre los pensamientos de su corazón. «Pídele a Él que discipline tu mente para que ésta se convierta en tu siervo, no en tu amo», les dijo. Continuó: «si tu mente no es tu siervo, no podrás enfocarte. Te convertirás en un cristiano controlado por las necesidades externas. Si estas cosas formaban la base del amor de Job a Dios, Job habría dejado de servir a Dios cuando su bendición y prosperidad se vieron afectadas».

El hombre de Dios citó posteriormente el Salmo 51:10 antes de pedir a los congregantes que siguieran orando así «crea en mí un corazón puro y renueva un espíritu firme dentro de mí para que pueda enfocarme sólo en Ti». Continuó: «tu confesión es tu actitud actual hacia el Padre. Por mi confesión, me salvo o me pierdo. Por mi confesión, soy débil o fuerte».

Sin terminar de dirigir la petición a Dios, el Profeta T.B Joshua dijo a la iglesia «pídele a Dios: Entra en mi corazón y fortalece mi deseo por Ti. Pídele que entre en tu corazón y fortalezca tu deseo para que seas capaz de conocer Su posición, Su voluntad en todas las situaciones que estás enfrentando». Y continuó: «en los labios del amor y fe, cada palabra está llena de Dios. Pídele a Jesús: Entra en mi corazón y fortalece mi deseo para que pueda conocer Tu posición, Tu voluntad en toda situación».

Además, el hombre de Dios observó: «tu confesión de la capacidad de Dios en tu caso te pone por encima. Te conocemos, lo que eres. Si guardas silencio, no podemos ubicarte. Si tu confesión es neutra, tu fe es neutra, porque tu confesión es tu fe y tu confesión da posesión». De nuevo, llamó a orar más: «pídele a Jesús: Entra en mi corazón y fortalece mi deseo por Ti para que, en cada situación, pueda conocer tu voluntad. Pide a Dios: Entra en mi corazón y fortalece mi deseo por Ti para que en cada situación, ya sea positiva o negativa, pueda conocer Tu voluntad, Tu posición».

El poderoso movimiento de Dios en la Línea de Oración

Antes de la ministración de oración, el Profeta T.B Joshua exhortó a los congregantes y oró con ellos de la siguiente manera: «la fe no pide cosas posibles. La fe está demandando lo imposible, y nosotros vivimos por fe. La fe está pidiendo lo imposible. Primero tenemos que reconocer nuestra debilidad porque Jesús sabe dónde estuvimos, dónde estamos y dónde estaremos». Y continuó: «ahora mismo, reconozcamos nuestra debilidad. Él conoce nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro. No somos merecedores de Su gracia. Padre, te damos gracias. Espíritu Santo, te damos gracias. Señor, ¡abre nuestro corazón a Tu fe! ¡Abre nuestro corazón a Tu Palabra! ¡Abre nuestro corazón a Tu Espíritu! En el nombre de Jesucristo oramos».

Durante la ministración en la Línea de Oración, el Espíritu de Dios obró maravillas en la vida de las personas, liberando a los cautivos, sanando los cuerpos enfermos y devolviendo la paz a las almas atribuladas. Aquellos que no podían caminar recibieron sanidad instantánea y alabaron a Dios de forma tan espontánea que era obvio que se habían convencido de la capacidad de Dios para ponerlos por encima, es decir, para liberarlos de sus cargas corporales, mentales y emocionales. También hubo sanidades para otros numerosos casos de dificultad para caminar, al igual que úlceras en los pies, hernias discales, fracturas, dolor corporal general, calor interno, enfermedades de la piel, tos, problemas de visión y estómago. De hecho, ¡la evidencia de Jesucristo son las vidas cambiadas!

El poder de la profecía

Durante el servicio, algunos miembros de la congregación recibieron profecías que los liberaron de los problemas que les causaban malestar. En el caso de Uche, hubo una profecía sobre la decepción que sufrió el día de su boda, cuando su novio la abandonó. Uche dijo que desde el 1 de enero del 2000, cuando ocurrió el incidente, había experimentado una serie de desengaños con los hombres. Sin embargo, gracias a la profecía, Uche se volvió más confiada en su nueva vida en Jesucristo. Ella afirmó: «creo que mi futuro es grande y mi destino brillante», mientras declaraba su determinación de servir a Dios por el resto de su vida.

«No te preocupes; Dios resolverá tu problema». Esa fue la seguridad que el Profeta T.B Joshua le dio a Ingrid, una mujer de Holanda, después de profetizar sobre sus preocupaciones con respecto a sus hijos. Ingrid dijo que había estado preocupada porque una enfermedad le había impedido cuidar adecuadamente de sus hijos. Sin embargo, dio las gracias a Dios por haber localizado a su familia a través de la profecía. «Creo que todo estará bien», dijo, al tiempo que añadía que en adelante viviría para Dios.

«Yo soy el que ha estado mojando la cama. He probado diferentes medicamentos y no ha funcionado y siempre es vergonzoso». Con estas palabras, Kindness confirmó la profecía sobre su problema de enuresis, que, según dijo, le daba demasiada vergüenza revelar a nadie. Al preguntarle si sabía cómo había llegado a tener ese problema, Kindness dijo que no lo sabía. El siervo de Dios le recordó entonces un encuentro íntimo que había tenido una noche, hacia las 21:00 horas, con cierta mujer, lo que le llevó a tener «asuntos en el sueño». Kindness dijo que no tenía ninguna duda de que su problema había terminado, especialmente a la luz de la sanidad que había recibido la semana anterior. «Hago un voto a Dios de que le serviré más», declaró.

«Necesitas consejería. Alguien te está molestando en alguna parte: hay un hombre que te está molestando. Y tienes un gran corazón para tu amado, mucho. Pero ten cuidado». Esas palabras del Profeta T.B Joshua fueron para Lidy, de 41 años, de Holanda. El hombre de Dios había dicho que no diría más de lo que ya había hecho, explicando que la profecía era de carácter privado. Sin embargo, al confirmar la profecía, la casada Lidy dijo que cierto hombre, que tanto la había deseado, se había quitado la vida al no poder tenerla. Lidy agradeció a Dios que cuidara de ella a través de la profecía.