ÁFRICA, ¡ÚNETE!

Bajo la dirección del Espíritu Santo, el Profeta T.B. Joshua apareció en el escenario con el Coro de La SCOAN el domingo, 8 de septiembre del 2019. Decidió no hablar, sino tan sólo expresar sus sentimientos y los sentimientos de aquellos africanos con la misma mentalidad, y aun los del mundo en general a través de una composición especial que insta a África a unirse en amor y solidaridad. Detengamos los asesinatos. Acojámonos el uno al otro. «África, ¡únete!».

Permite que estas palabras resuenen en tu corazón y en tus oraciones mientras te unes al Profeta T.B. Joshua en oración por África.

África, únete

(África recuerda de dónde venimos)

África, únete

(África, unámonos)

Nos necesitamos el uno al otro

Nos necesitamos los unos a los otros para crecer

África, únete

El Sur no puede lograrlo solo

El Oeste no puede hacerlo solo

El Este no puede lograrlo solo

El Norte no puede hacerlo solo

Nos necesitamos el uno al otro

Nos necesitamos los unos a los otros para crecer

África, únete

Mira los asesinatos

Debido al abuso de drogas

Mira la lucha

Debido a la entrada ilegal

Dónde está la ley

África, únete

Mira los asesinatos

Debido al abuso de drogas

Mira la lucha

Debido al desempleo

Entre la juventud

Dónde está la ley

Unámonos

Mira los asesinatos

Debido al abuso de drogas

Mira la lucha

Como un retroceso

Para África

África, únete

Hermanos africanos no olviden lo que estamos atravesando en otros continentes

Unámonos

África, únete

Oh, África

No permitas que hermanos africanos

Se sientan mal acogidos en nuestra tierra

África, únete

Unámonos

África, únete

Haz de nuestro mundo un lugar mejor

África, únete

Vivamos en armonía

África, únete

Unámonos

África, únete

No hay ni sudafricanos, ni nigerianos, ni etíopes.

Todos somos Una África

«Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús» (Gálatas 3:28). Como cristiano, eres miembro del cuerpo de Cristo. Cristo es la cabeza y el centro común de nuestra unidad. Todos sus miembros le son importantes: grandes o pequeños, diminutos o nobles. Esta verdad se demostró en vivo en Emmanuel TV cuando personas de diferentes razas, diferentes naciones, diferentes orígenes se presentaron para dar testimonio de cómo el poder unificador de Cristo Jesús los liberó: espíritu, alma y cuerpo.

DE ISRAEL – SANADA DE DIFICULTAD PARA RESPIRAR

Marian Nwoye, una mujer israelí nacida y criada en Nazaret, creció con el debilitante desafío de la enfermedad del asma. Le resultaba difícil socializar o participar en deportes cuando era niña. A medida que crecía, la carrera musical que construyó y la reputación que ganó como solista conocida en las reuniones sociales y religiosas israelíes se vieron muy afectadas. Le fueron recetados varios medicamentos, pero no recibió alivio, tras lo cual fue sentenciada al uso de una máquina para respirar. Después de casarse, el problema se convirtió en una pesadilla para su esposo, quien tenía que asegurarse cada noche de que no se durmiera sin su máquina.

Al descubrir Emmanuel TV en YouTube, comenzó a mirar con gran atención. Cuando escuchó que el Profeta T.B. Joshua no solo venía a celebrar una reunión en Israel, sino que venía directamente a su ciudad natal de Nazaret, creía que Jesús de Nazaret la liberaría. En el Anfiteatro del Monte del Precipicio, el profeta T.B Joshua oró por ella en el nombre de Jesús y sus pulmones se purificaron al instante y pudo respirar normalmente, sin dolor. Desde ese día, testificó que dejó de usar la máquina para respirar y que ahora puede participar en todas sus actividades deseadas.

El señor Nwoye testificó además que, aparte de la sanidad de su esposa, también recibió la sanidad de un problema severo en la espina dorsal y ahora puede vivir sin la necesidad de utilizar un corsé lumbar. La pareja eufórica aconsejó a todos que tuvieran fe en Dios y que le entregaran todo a Él.

DE BOTSWANA – LIBERADO DE UNA EXTRAÑA ADICCIÓN

Un extraño encuentro a la edad de 10 años llevó a la señorita Keamogetse Shirly a un destructivo viaje de adicción. Mientras se preparaba para comer una tarde, un hombre entró en la habitación donde estaba y se tragó un trozo de carne cruda frente a ella, guiñó un ojo y dijo: «Así es como lo hacemos».

Desde ese instante, la señorita Shirly era adicta. Comenzó a desear la carne cruda, declarando que sabía dulce como el chocolate y que saboreaba el olor de la sangre. La comía en secreto donde sea que pudiera conseguirla. Poco después de que esta adicción se apoderase de ella, comenzó a experimentar un movimiento similar al de una serpiente en su estómago, junto con graves crisis de salud y estancamiento en cada etapa de su vida. Después de 19 años de adicción, comenzó a ver Emmanuel TV y fue testigo de la liberación de otros que también estaban atrapados por las adicciones. Ella decidió dirigirse a La SCOAN para buscar su liberación. Cuando recibió oración en La SCOAN, un espíritu maligno dentro de ella comenzó a manifestarse y fue liberada. En ese mismo momento tomó la carne cruda una vez más, solo para descubrir que el olor la repelía y el sabor para ella ahora era amargo. Fue al baño y orinó sustancias venenosas que habían sido depositadas en su sistema.

No pudo contener las lágrimas de alegría al testificar de la bondad del Señor en su vida. También mencionó que ahora encuentra la carne cocida extremadamente apetitosa y ya no anhela la carne cruda. Su sistema ha vuelto a la normalidad y ya no tiene dolor. La maldición de la adicción se rompió con solo un toque de Jesucristo.

DESDE NIGERIA – VISIÓN DEFECTUOSA PERFECCIONADA

La señorita Sophia Enebeli, una joven brillante de Abuja, Nigeria, vino al Servicio del Agua Viva de la SCOAN con gafas «destinadas a una señora de 90 años». Había luchado contra un problema ocular grave desde que era niña, comenzando en la escuela primaria cuando comenzó a quejarse de que no podía ver las cosas escritas en la pizarra. Su vista empeoró hasta el punto de que no pudo identificar a las personas que entraban en la habitación o que se paraban a su lado, incluso si eran familiares cercanos a quienes ella conocía bien.

El optometrista se sorprendió cuando la examinó por primera vez y le recetó gafas con lentes muy gruesas. Se las puso durante años hasta que llegó al Servicio del Agua Viva de La SCOAN el lunes pasado. Después de orar en el Altar de La SCOAN, recogió el Agua Viva e inmediatamente se quitó las gafas para verter el Agua Viva en sus ojos. Parpadeó, miró a su alrededor y de repente comenzó a gritar: «¡Puedo ver!». Salió corriendo del altar y comenzó a señalar a las personas de la congregación, describiendo desde lejos cómo eran y qué vestían. Luego tomó un sermón y comenzó a leer, palabra por palabra. Todo esto se hizo sin necesidad de utilizar nuevamente las gafas sobre sus ojos, sino sosteniéndolas firmemente en sus manos. Pidiendo a la congregación que se uniera a ella para agradecerle a Dios, ella dijo: «¡Estoy tan feliz de que Dios me haya sanado!».

Ella testificó el domingo que ya había pasado una semana desde que había recibido su sanidad y estaba verdaderamente liberada en Cristo Jesús. La señora Ebere Hart, la madre de Sophia, corroboró el testimonio y agregó que ya no tiene que guiar a su hija cuando sale, ya que Sophia puede ver todo en el camino y no necesita su supervisión constante. Aconsejó a todos que confiaran y se sometieran totalmente a Dios, porque solo Dios puede restaurar la vista a los ciegos.

EL SANGRADO CRÓNICO E INCONTINENCIA TERMINARON CON UNA PALABRA DE PROFECÍA

En intimidad con el Espíritu Santo el domingo pasado, el Profeta T.B. Joshua profetizó que había una mujer en la congregación sangrando, afirmando que algo había salido de ella y declarando que la hemorragia se había detenido. La señora Jessie Esinam de Ghana salió corriendo para confirmar la profecía y dijo: «Fue como si se hubiera abierto un grifo en mi cuerpo». Ella confirmó que había estado sangrando por varios años sin parar y que cuando el hombre de Dios pronunció esas palabras proféticas, sintió que la sangre brotaba. Mientras se dirigía al baño, estaba extasiada al descubrir que, después del estallido de sangre, dicho sangrado se había detenido. Durante la última semana, ella ha estado completamente sana, un testimonio del poder transformador de la Palabra de Cristo.

La familia Esinam testificó además que no solo el sangrado crónico de la madre se detuvo con esa palabra profética, sino que la enuresis continua del hijo también tuvo un final abrupto. El joven Esinam testificó que había estado mojando la cama desde que era un niño pequeño, pero durante la última semana, se había despertado cada mañana en una cama limpia y seca. Tanto la madre como el hijo glorificaron a Dios esta mañana frente a una congregación abarrotada cuando el padre de la casa, el señor Esinam, se alegró de la liberación que Cristo había obrado en su familia.

DE NUEVO EN MOVIMIENTO – SANADA DE ARTRITIS CRÓNICA

Su habilidad para moverse se había convertido en una batalla para la señora Queen Ideozu de Rivers, Nigeria, ya que la artritis crónica grave se apoderó de sus rodillas y de su vida. Cada vez más lenta, le resultaba doloroso acostarse o levantarse de su cama cada noche y cada mañana. Una vez acostada, le resultaba casi imposible dormir, ya que constantemente sentía algo que la golpeaba. Llegó a un punto en el que apenas podía caminar y ocasionalmente tuvo que arrastrarse hasta el baño. Su negocio y carrera comenzaron a verse afectados a medida que sufría para ir a trabajar y asistir a reuniones. Tomó varios tratamientos sin resultado y los médicos le recomendaron una cirugía de reemplazo de la rótula, lo que rechazó rotundamente. Tras sufrir lo suficiente, decidió que era hora de que Dios se hiciera cargo. Asistió al Servicio del Agua Viva de las últimas semanas y oró en el Altar de La SCOAN.

Ella testificó: «Mientras caminaba hacia el monte del altar, comencé a sentir algo en mis rodillas». Toda la congregación presenció cómo se levantó rápidamente de la parte superior del altar y comenzaba a bailar y correr con deleite. Una semana después, todavía estaba bailando, ya que no podía contener su alegría por la sanidad perfecta de Cristo. Gritando un gran «aleluya» desde el fondo de su corazón al concluir su testimonio, aconsejó a las personas que se aferraran a Dios, quien ejerce todo el poder.

Antes de que otro pudiera testificar, los ministros de Dios tomaron el altar y comenzaron a ministrar el poder de sanidad, liberación y salvación de Cristo. A medida que se rompieron las cadenas y se rompieron las ataduras en todo el auditorio, se elevó una eufórica alabanza a Dios Todopoderoso: Él «… el que era, el que es, y el que ha de venir» (Apocalipsis 4:8). Y nuestros testimonios continuarán.