Dios elige la gracia en lugar de las obras” (Efesios 2:8-9)

Esto significa que si los débiles vienen a Él, les ayudará al igual que ayudará a los fuertes. Dios sabe que somos débiles, por eso eligió la gracia. Si Dios hubiera escogido las obras en vez de la gracia, el hombre tendría la autonomía para elegir a quién ayudar con sus obras y cómo hacer las obras de Dios.

El más fuerte ganaría la batalla sin dejar ninguna oportunidad a gente como yo (TB Joshua). El más rápido ganaría la carrera sin dejar ninguna suerte a gente como yo (TB Joshua).”

Isaías 6:8 – “Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí”.

T.B. Joshua es meramente uno de los que se han sometido a la voluntad de Dios. Reconoció que si Dios hubiera escogido las obras en vez de la gracia, nadie merecería Su misericordia.

En un sermón titulado, “Por Su Gracia”, explicó:“La sabiduría en el sentido de la habilidad y destreza no puede garantizar el éxito en la vida. Es la bondad de nuestra causa que interesa a Dios más que nuestra disposición física y mental. Esto explica por qué gente débil como yo, que no tiene gran fuerza, suavidad de palabras, rapidez o alto nivel de instrucción deben siempre agradecer a Dios”.

 

Biografía de TB Joshua
Desde el comienzo de su increíble viaje, la mano de Dios ha estado claramente en la vida del Profeta TB Joshua. Nació el 12 de junio de 1963 en el pequeño pueblo de Arigidi en Akoko, en el Estado de Ondo, Nigeria. El embarazo de su madre no fue ordinario ya que duró 15 meses antes del nacimiento. Casi cien años antes de su nacimiento, se había profetizado que un joven saldría de los barrios pobres de Oosin y que Dios le usaría poderosamente. Otro evento notable ocurrió tres días tras su nacimiento. Una gran roca atravesó su techo y se estrelló en la casa, cayendo casi en el bebé a unos escasos centímetros. Este incidente llevó a su madre a llamarle “Temitope” que significa “lo que Tú (Dios) has hecho por mí es digno de agradecimiento”.

Pastor TB Joshua

Pastor TB Joshua

Durante su curso elemental en St. Stephen’s Anglican primary school, Arigidi, era el líder de la Student Christian fellowship, una asociación de alumnos cristianos. Era el más pequeño de la clase, pero dirigía las oraciones en la escuela y era conocido como ‘pequeño pastor’. No pudo terminar sus estudios secundarios debido a la pobreza.

Hablando de su niñez, dijo: “Me encontré en un entorno familiar que me irritaba. Nací en la pobreza. Vengo de una familia muy humilde. La pobreza tenía gran influencia en nosotros. La poca educación que tengo es el resultado de mi esfuerzo personal. Conozco a muchas personas con circunstancias similares que hicieron lo contrario. Dejaron su situación influir en su voluntad. Sus sueños se estrellaron en las rocas de la decepción, el fracaso y la derrota… Ya, en los primeros años de mi vida, supe que seríamos culpados por lo a que dimos nuestra atención”.

IEn un artículo escrito por el mismo T.B. Joshua, titulado, ‘Everything Big Starts Little’, da más explicaciones…

Muy joven, supo lo mucho que necesitaba a Dios, por eso no permitió que su entorno afectara su relación con Él. Relata cómo descubrió la dirección del llamado de Dios para su vida:

Día tras día

“Estuve transportado durante tres días consecutivos, entonces vi una mano que apuntó una Biblia en mi corazón y la Biblia entró en mi corazón y mi corazón parecía llenarse de la Biblia inmediatamente. Luego recobré el conocimiento y vi a los apóstoles y profetas de la antigüedad con alguien cuya cabeza no podía ver porque era alto hasta el cielo y estaba suspendido; creo que era nuestro Señor Jesucristo sentado en medio de ellos. Yo también me vi en medio de ellos. Después de un rato, vi una mano del mismo hombre alto hasta el cielo y suspendido en el aire, no podía contemplar su rostro que estaba alumbrado de manera inimaginable. Pero podía ver los rostros de los apóstoles, particularmente a los Apóstoles Pedro y Pablo, los Profetas Moisés, Elías y otros. Sus nombres estaban escritos claramente en sus pechos.

Oí una voz que decía: “Soy tu Dios, te doy una misión divina de ir y llevar a cabo la obra del Padre Celestial”. Al mismo tiempo, la misma mano del hombre alto me dio una pequeña cruz y una gran Biblia, más grande que la que entró en mi corazón con la promesa de que a medida que siga perseverando en Su nombre y tiempo, me daría una cruz más grande; pero si fracaso lo contrario ocurriría. También oí la voz del mismo hombre alto, no podía ver su cabeza, diciendo: “Soy el Señor tu Dios, el que fue y es – Jesucristo que da órdenes a todos los apóstoles y profetas.” La misma voz me dijo: “Te mostraré las maravillosas formas en que me manifestaré a través de ti, en la enseñanza, predicación, milagros, señales y prodigios para la salvación de las almas”.

Desde entonces, he estado recibiendo en mi visión, cada año según mi fidelidad a Dios, una cruz más grande que para mí significa, más responsabilidades.

La Biblia que entró en mi corazón simbolizó espíritu y vida (el Espíritu Santo). La Palabra de Dios es espíritu y vida. Él no hace nada sin Su Palabra. El libro de Romanos 8:16 dice: “El Espíritu de Dios se une a nuestro espíritu para declarar que somos hijos de Dios. El Padre da el Espíritu para hacernos semejantes a Su Hijo.”

Padre, gracias por Tu Espíritu, llénanos con tu amor y poder, cámbianos a la imagen de Cristo al día y hora tras hora.

Dios mismo lleva a cabo la unción divina sobre todos los que tienen el maravilloso privilegio de ser Sus hijos (2 Corintios 1:21-23 y Lucas 24:48-49).

 

Obediente al llamado divino, T.B. Joshua comenzó un ministerio con sólo ocho miembros, proféticamente nombrado, “La Sinagoga, Iglesia de Todas las Naciones”, Iglesia de la que es el Supervisor General. Hoy, por la gracia de Dios, como un hombre de fe, es a la vez un representante de Dios y de los hombres. El ministerio inició muy pequeño, pero ahora ha crecido mucho más allá de las fronteras de Nigeria.

Evidentemente, T.B. Joshua ha recorrido un largo camino, lleno de dificultades y obstáculos, pero a lo largo del camino, ha estado la mano invisible de Dios interviniendo en sus asuntos. En cada situación, siempre se refiere a la opinión de Dios.

Para las personas cuyas vidas se basan en Cristo Jesús, lo mejor aún queda por venir…